El detector de mentiras (2da Edición)

Editorial Dunken
Noviembre de 2004.
ISBN: 987-02-0833-9

Fin de la inseguridad y la impunidad


Con tanta "maravilla tecnológica" que usamos en otros campos, ¿por qué no utilizarla también en las investigaciones con el detector de mentiras?

Si tiene defectos (¿hay algo que no los tenga?), ¿por qué no procuramos mejorarlo?.

Por otra parte, si fuese "tan" imperfecto, ¿por qué en los Estados Unidos de América el FBI lo aplica en forma rutinaria a sus propios agentes?

La cláusula constitucional "NADIE ESTÁ OBLIGADO A DECLARAR CONTRA SÍ MISMO", se redactó sólo para evitar la tortura.

Pero además, ¿por qué no se lo admite AL MENOS como prueba a favor, es decir, cuando fuese el propio inculpado quien, alegando su inocencia, solicite que le sea aplicado para poder acreditarla?

El continuar rechazando su uso, AUNQUE SÓLO FUESE EN ESE ÚLTIMO CASO, es no respetar los derechos humanos de muchísimas personas inocentes, que injustamente se ven involucradas, detenidas y hasta condenadas por hechos que no cometieron.